REVOLUCIÓN Y EVOLUCIÓN SOCIAL

Actualizado: 27 de nov de 2019

Por: NAHUM ORTEGA CAMARGO.


Los conceptos de revolución y evolución, en lenguaje llano, se diferencian elementalmente por el tiempo del proceso, rápido o lento y desde luego también en los resultados, en el proceso revolucionario las metas son superiores y previamente planificadas, apresuradas y totales, en el proceso evolutivo los resultados son lentos y circunstanciales, todo queda sometido a las condiciones que se van presentando de manera aleatoria, similar a la evolución biológica que en su proceso natural es lento y circunstancial, mientras la transformación violenta de cambios biológicos importantes, se realizan mediante saltos cuánticos o cambios impetuosos e inesperados para nuestra razón humana.





Un proceso revolucionario es una fase apremiante y presurosa por lo acelerado del proceso de cambio “absoluto”, pero no implica necesariamente un episodio sangriento. Con la presencia de notorios guías morales, se han gestado revoluciones espirituales o cambios místicos extremos pero ordenados en el pensamiento, que no implicaron el uso de armas de combate, y los cambios conseguidos, fueron totales y absolutos, la revolución ideológica, es la renuncia a todo pensamiento y de conducta pasada, es el paso a ideas superiores y mandos diferentes, es ver y revolver la misma vida de un modo diferente, el cambio de pensar, es la condición para el cambio de ser y parecer, me recuerda un cántico religioso con alto contenido filosófico, “para nacer hay que morir, hay que morir para nacer”, vamos a nadie le es posible nacer a las virtudes y probidades, si antes no reconoce sus desenfrenos y vulnerabilidades, para repudiar a ese penoso pasado, primero debe existir disposición a morir a los vicios e imperfecciones para después nacer a la virtud.




El asunto posee similitud con el cambio o la transformación que pretende el actual gobierno federal, si fuéramos capaces de desaprender la cantidad de impudicias que hemos aprendido en la vida del escenario neoliberal, habría espacio para aprender próvidas actitudes. Para conseguir la anhelada transformación de nuestra patria, es necesario borrar de la mente colectiva, toda actitud de pereza, de sumisión, de indiferencia, de desatención, de irresponsabilidad, de irreverencia, de pobreza en la autoestima, de dependencia, de intolerancia, de racismo, de corruptelas, de vida fácil y cómoda, ya que lo que vale la pena no es gratuito.



El ideal, es la disposición colectiva del pueblo hacia el cambio, pero existen resistencias que nos obstaculizan, quienes por décadas vivieron en la comodidad de los insanos privilegios del abuso del poder, quienes pasaron injustificadamente a la inexplicada riqueza, quienes sin esfuerzo multiplicaron sus fortunas, los que mencionaban que “vivir fuera del presupuesto es vivir en el error”, quienes del supuesto servicio a la sociedad construyeron su enorme patrimonio, los vendedores a particulares y extranjeros de los bienes de la nación, desde luego que tienen que inconformarse, cuando se les retiró el canasto de la riqueza fácil, hoy son víctimas de la justicia, a la que llaman injusticia, son víctimas del reclamo del pueblo, con el que especulan todos los días para vulnerar su confianza en el nuevo gobierno, porque se lesionaron sus privilegios rapaces, el llamado a cuentas lo califican de torpeza moral del nuevo gobierno. Sin duda su moral se encuentra confundida, la moral no tiene como fundamento determinante al intelecto, la moral tiene su basamento en el noble sentimiento de autoconsciencia, para ser ético no solo hay que saber, también hay que sentir, tal como sucede con la libertad, el derecho de libre albedrio, se limita en el principio de la libertad del otro. Quienes cayeron en el libertinaje o en el abuso de su libertad, se engañaron con la realidad social, hicieron de sus privilegios transitorios un derecho de existencia egoísta, y hoy no se conforman al despertar a una realidad con justicia social, cualidad que nunca practicaron. La razón debe ser defendida y los mexicanos de noble sentimiento tenemos la obligación de defender al enorme presidente que difícilmente volveremos a tener, tenemos presidente con poder de mando y con la fortaleza del pueblo que lo defiende, hoy la lucha es del pueblo contra el conservadurismo de arbitrariedades y de saqueos a la patria.




El cambio o es rápido y total o no es revolucionario, nada llega por casualidad, todo es causalidad, todo tiene una génesis, en el pueblo tomamos consciencia de nuestro pasado y determinamos por el cambio, hoy es preciso tomar autoconsciencia de la transformación futura para saber a donde nos lleva el cambio y aceptar la tarea que nos corresponda, para construir una patria virtuosa a cabalidad, nada es gratuito, todo requiere de compromiso, de sacrificio y determinación, de manera individual y colectiva, solo nosotros podemos transformarnos a nosotros mismos, nadie de afuera puede transformar nuestra suerte si nosotros no lo consentimos y no colaboramos. La vida social, debe ser de excelencia, distinta a nuestra realidad experimentada, los inconformes, con el poder de las riquezas que despojaron a la nación, hacen mucho ruido con los medios de comunicación a su servicio, para que parezca que son el pueblo, el engaño ya no nos hace mella, cerremos nuestros oídos a las palabras necias, y centrémonos en cambiar nuestra forma de pensar y de ser, lo merecemos y la patria lo requiere.


Foto: Irving Gallegos Bram.

50 vistas

©2018 by www.informedia.com. Proudly created with Wix.com