EL PUEBLO ES LA IZQUIERDA

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La unidad del pueblo para defender al pueblo no es discutible, ya que solo “el pueblo unido salva al pueblo”, la llamada izquierda de corte humanista, en realidad es la suma de todo el pueblo, con el congregado de partidos de izquierda o nacionalistas, con las organizaciones progresistas, con los ciudadanos con o sin partido político.



Quien opine que la Unidad de las Izquierdas o “unidad del pueblo” es incorrecta, seguramente su opinión es equivocada o mal intencionada, producto de sus conflictos internos personales, por años exigimos que “el pueblo fuera buscador del cambio, hasta que entendimos que el pueblo es el cambio”, nos educaron con la idea de que nuestra suerte dependía de otros, pero aprendimos que ser felices o desdichados, que ser libres o esclavos, que lograr justicia, es asunto exclusivamente nuestro, jamás de los intrusos tiranos.



Por años la minoría dominante sometió a la mayoría dominada, al que “agacho la espalda le montaron una silla”, los de pensamiento humanista, en el pasado exigimos a la derecha y en el presente exigimos a nuestro gobierno nacionalista, que sea la militancia la que escoja a sus candidatos en los distintos partidos y el pueblo a sus gobernantes en la contienda social, un derecho que debemos imponer en cada comunidad, en cada municipio, en cada distrito electoral, en cada estado.



Tenemos Comités coordinadores de Defensa de la 4T (CD4T) (Comités soberanos en su jurisdicción), los Comités de Defensa representan un hecho relevante de avanzada en la democracia real, con ellos es posible hacer realidad el Proyecto Alternativo de Nación, que los beneficios promovidos por el gobierno federal, lleguen íntegros a su destinatario, que ningún apoyo federal sea suspendido misteriosamente como sucede permanentemente en el estado de Hidalgo, en todos los municipios de nuestro territorio estatal han quedado víctimas inocentes de este inmoral abuso, lo mismo para defender nuestros derechos políticos. Entre lo bueno tenemos el derecho de escoger lo mejor, y entre lo malo, lo “menos pior”, como cada uno lo entienda para no caer en disputas estériles, esperar que otros determinen por nosotros no ha sido nunca nuestro propósito como luchadores sociales, nosotros debemos decidir quien debe ser nuestro candidato en el partido y más tarde en la contienda quien deba ser nuestro gobernante, por estas causas luchamos siempre, es irracional sugerir la renuncia a nuestros ideales que le dieron vida a un “gobierno del pueblo, con el pueblo y para el pueblo”, el pensamiento revolucionario consiste en ir hacia adelante, consiste en avanzar, y el pensamiento contrarrevolucionario es ir hacia atrás, en retroceder al pasado como lo pretenden los conservadores, un hecho que no debe ya suceder.

NAHUM ORTEGA CAMARGO.

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